El Tribunal Supremo confirma la condena de 6 meses de prisión a un cardiólogo que intentó grabar a una médico residente en la ducha de un hospital de Valencia
Además obliga a pagar al condenado una multa de 3600 euros por un delito contra la intimidad en grado de tentativa
Los hechos ocurrieron durante una guardia en el hospital Clínico Universitario de Valencia cuando el cardiólogo preguntó a una médico residente si iba a ducharse en el baño de uso común por el personal sanitario de servicio en la zona de ingresos de cardiología. La joven le dijo que sí y él le pidió que antes le dejase entrar. Se trataba de un pequeño aseo con un lavabo, un inodoro y una ducha separada del resto por un tabique y una puerta traslúcida.
Una vez dentro, instaló un teléfono tras la rejilla que cerraba un hueco de ventilación con la finalidad de captar imágenes de quien lo usara después y tapó las partes más brillantes del móvil con tinta negra, con unos trozos de papel o cartón del mismo color.
Cuando salió del aseo, donde estuvo unos quince minutos, le dijo a la médico residente que ya podía entrar, pero como esta recelaba de lo ocurrido, por la actitud del acusado y por comentarios anteriores, examinó el interior y descubrió que la rejilla estaba abierta y que detrás estaba el teléfono que había ocultado el cardiólogo, según los hechos probados.
Tras el descubrimiento, delante de la jefa de guardia y del personal de seguridad del hospital, el acusado reconoció que el aparato era suyo y quiso quitar importancia a su acción diciendo que era una tontería y una chiquillada. Además, le pidió a la joven que no le denunciara. La policía requisó el teléfono, que no pudo ser examinado pericialmente por hallarse bloqueado y porque ninguna de las claves proporcionadas por el acusado permitió el desbloqueo.
La Sala considera que de los hechos probados se deduce que el condenado “urdió un plan con la finalidad de lesionar la intimidad” de la médico residente y añade que la lógica conduce, sin dificultad alguna, a la conclusión alcanzada: que pretendía captar imágenes mientras se duchaba.